Se trata de la cumbre más alta de los Montes de Altzania. Dicen que su cumbre desde la lejanía recuerda a un extinguido volcán de inmaculada roca.

Comenzamos la ruta perdiéndonos como siempre, pero tras unos minutos inciertos conseguimos llegar hasta un cruce de caminos que sale desde la parte superior de la fábrica, siguiendo por la misma carretera.
A partir de aquí nos dejamos llevar y resbalar.

Antes de llegar a la subida final pasamos por una especie de canales de nieve, realmente impresionantes, mas típicos de deportes como el bobsleigh que del senderismo.

Y ya solo nos quedó la gran subida, que creo no se nos olvidará nunca, tremendas huellas de 70-100 cm de profundidad durante aprox 45 min nos hicieron sudar y disfrutar.
Arriba ya disfrutamos como enanos.


Un saludo Israel
